El ruido del tráfico, el mayor agente causante de enfermedad en Barcelona

5Un nuevo estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha establecido que el ruido de los coches se posiciona como el factor que produce mayor carga de enfermedades en la ciudad de Barcelona, incluso más que la contaminación del aire o la falta de actividad física. De hecho, este elemento contribuye en un 36% a la carga de enfermedad total que provoca la planificación urbana y del transporte.

Los habitantes de Barcelona están expuestos a una media de 65,1 decibelios durante el día y de 57,6 durante la noche, muy superiores a los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se sitúan en los 55 y 40 decibelios respectivamente. De hecho, Natalie Mueller, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, recalca que “el ruido del tráfico es un problema de primer orden para la salud”, ya que causa molestias y alteraciones del sueño en los ciudadanos expuestos, e incluso se ha establecido como agente contribuyente a la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y el ictus.

Por detrás del ruido del tráfico, la contaminación del aire se posiciona como segundo factor que mayor carga de enfermedad provoca en la ciudad, con un 19% de la misma, ya que los residentes de Barcelona se exponen a una media de 16,6 µg/m³ de partículas finas al año, mientras que el nivel máximo que establece la OMS se sitúa en los 10 µg/m³. La falta de actividad física también es un factor que contribuye a esta carga, puesto que el 70% de los residentes en Barcelona no realizan el ejercicio físico mínimo recomendado.

En términos económicos, la investigación también concluye que la carga de enfermedad provocada por una mala planificación urbana y del transporte tiene un gran impacto económico, valorado en más de 20 millones de euros para el sistema de salud. Además, con un cumplimiento de las recomendaciones internacionales en temas como contaminación atmosférica, ruido del tráfico, actividad física o calor y acceso a espacios verdes, se podrían reducir considerablemente las enfermedades en la ciudad de Barcelona: 1.700 casos de enfermedades cardiovasculares, más de 1.300 de hipertensión, unos 850 de ictus y 740 de depresión, entre otros.