Muchas discapacidades son fruto de una mala gestión de la prevención de riesgos laborales.
El 28 de abril se celebra cada año el Día Mundial de Seguridad y Salud en el Trabajo. Es una fecha muy importante porque se recuerda tanto a empresas como trabajadores la importancia de una buena política y gestión en la prevención de riesgos.
Las empresas que se dedican a la prevención han de evaluar las diferentes áreas empresariales (oficinas, construcción, servicios...) y cada puesto dentro de una empresa, para observar qué inconvenientes pueden surgir, y cómo ajustar las tareas y los puestos de trabajo para que los trabajadores puedan cumplir su jornada sin percances.
La prevención de riesgos debe atender no solo a medidas de seguridad ante posibles accidentes (ejemplo, arnés y casco en obras de la construcción), sino también a que en trabajos de tareas repetitivas, no se produzcan enfermedades por la repetición de estos movimientos o tareas, entre muchos otros puntos.
Según recientes estudios las enfermedades musco-esqueléticas son de las que más se dan dentro de las enfermedades laborales. El uso de ordenador hace que mucha gente no haga los descansos necesarios, y el cuello, brazos y espalda se resienten.
Empresarios y trabajadores han de ser conscientes que respetando las normas de seguridad ganamos todos. Ya que si un trabajador tiene un puesto de trabajo óptimo y sus medidas de seguridad, tendrá que coger menos bajas y además será más productivo.
Las medidas de seguridad son importantes tanto en una oficina, donde creemos que quizá no hay peligro aparente, hasta en una empresa de productos químicos o de minería.
Siempre hay riesgos y hay que atender a ellos con especial cuidado. Lo ideal es que en una empresa que quiere optimizar su gestión en este ámbito, haga un test o encuesta entre los trabajadores, para saber qué funciones desarrollan y cuáles han sido los problemas que han podido surgir o enfermedades, dolores, fruto de ello. Luego se debe valorar cómo cambiar esa tarea o cómo adaptar el puesto para que no pase. A veces es tan sencillo como hacer un pequeño cambio en la mesa de trabajo, o cambiar la torre del ordenador de sitio, la cajonera, para que la amplitud de movimientos sea mayor, y el trabajador pueda desempeñar su tarea correctamente.
Fuente: salud.discapnet.es/





